El terror de los precios

¿Publicaron los precios de la matrícula?, comiencen a contar los billetes.
Con cada fin de año académico, aumentan los precios de la matrícula en la Universidad Católica Andrés Bello (Ucab). Cuando llega este momento, todas las extensiones de la Casa de Estudio (Coro, Guayana, Los Teques, se acoplan a los montos dictados por la sede de Caracas y se convierten en el escenario de aumentos que atentan contra los bolsillos.
Se acaba julio y el incremento de la cifra a pagar es incluso vaticinado por quienes tienen un camino recorrido en la casa de estudios.
A estas alturas, surgen los cuestionamientos a borbotones: ¿Cuánto costará ahora? ¿Otra vez aumentó? ¿Cómo voy a pagar el próximo semestre/ año? El sudor frío corre por la frente de los padres y estudiantes mientras una calculadora mental suma y resta infinitas veces, siempre con el mismo resultado: los números no dan.
Para quienes tienen los bolívares contados, los malabares de cuentas se plantean como una necesidad. Un ajuste aquí, otra restricción por allá, las finanzas comienzan a danzar al ritmo del deseo de continuar estudiando en la universidad y no sacrificar las metas y objetivos propuestos al comienzo.

¿De dónde sale?
Una vez emitido el anuncio desde Caracas, la circular esgrime el siguiente argumento: “El Consejo Universitario acordó fijar los siguientes costos”, seguido de montos a pagar que desmoralizan a cualquier billetera.
Halim Naím, estudiante de Comunicación Social y antiguo Consejero de Extensión de la Ucab Guyana explica que este Consejo Universitario cuenta con la presencia de una representación estudiantil, sin embargo, esta resulta desproporcionada en comparación al resto de las autoridades y, finalmente, el resultado de tan poca voz se traduce en la aprobación de los precios.
Posterior a esto viene el temido anuncio expresado, por supuesto, en bolívares fuertes.

Vamos a los números
Contrastando costos del período académico 2012-2013 con el 2013-2014 una simple regla de tres nos indica que el aumento fue del 36% sobre la matrícula del 2012-2013. Con tales cifras, vale preguntar: ¿a dónde van los intereses espirituales que se persiguen en la institución? ¿A dónde va tanto dinero?
La Ucab Guayana no escapa a estas dudas, sobre todo cuando, además de la cuantiosa mensualidad, que casi duplica al sueldo mínimo, servicios tan sencillos como la conexión a internet presentan fallas preocupantes que incluso obstaculizan los procesos de aprendizaje de los alumnos, cuando algo tan importante como la seguridad e integridad de quienes hacen vida en el campus es postergada con discursos que solo quedan en palabras.

Advertisements
El terror de los precios

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s