Comer: una costosa odisea

Kristina Guido, Inés Liconti y Nairovis Díaz.

La crisis altera el modus vivendi de cualquier venezolano y el campus de la Universidad Católica Andrés Bello en Guayana no escapa de los problemas económicos nacionales. Los estudiantes, profesores y demás integrantes de la comunidad ucabista son testigos diariamente de lo complejo que se vuelve tener que comer fuera de casa.

Dentro de la sede existen cuatro espacios habilitados para el expendio de bebidas y alimentos: Mawidas Café, Graciel Café, Nico Café y Juantequeño. Todos atienden la demanda para desayunos, pero solo Graciel (conocido por su ubicación como “la casa del estudiante”) y Nico (referido comúnmente como “caja negra”) ofrecen almuerzos.

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Cafetín “Nico Café y módulo 1 de Ucab Guayana. Crédito: Kristina Guido.

A muchos estudiantes se les hace imposible costear los precios de los alimentos. Un pastelito puede llegar a costar 800Bs, igual que un jugo natural pequeño, mientras que un café de máquina asciende a los 950Bs y un almuerzo puede oscilar entre los 2600 y los 3000 bolívares sin bebida.

Ante la situación, los diferentes locales han visto disminuidas sus ventas. Norvys Fresa, empleada de Juantequeño, asume que los visitantes ahora “compran menos que antes” y  acredita también a la escasez de efectivo para cancelar el costo total de las compras.

Medidas como traer comida de casa y compartir con los conocidos se multiplican de igual manera entre los estudiantes y empleados. Por tal razón, uno de los últimos proyectos desarrollados para ampliar las comodidades del campus guayanés es la creación de un espacio con microondas en la parte posterior del edificio de la Biblioteca.

Estudiantes habían manifestado sus quejas respecto al servicio prestado por los cafetines, ya que para calentar un almuerzo implica despojarse de 100 bolívares diariamente, situación que consideran innecesaria.

Servicio

Por otra parte los profesores como Mariely Sarmiento, coordinadora académica en la Escuela de Ciencias Sociales, manifiestan que la universidad tiene una certificación ISO9001 y eso les da “la capacidad que le dicten cursos de atención y calidad de servicio a todas las personas, para mejorar la relación interna”.

El Fondo Monetario Internacional, asegura que el país cerrará el año con una inflación del 700%, lo que indica que la situación de crisis en el país se agudizará y por ende los cafetines del campus, como otros locales, se verán afectados en la subida de los precios.

Son muchas las quejas por el tiempo de espera en los cafetines y  por las colas que no se mueven rápidamente. De la atención cuenta la profesora Sarmiento que se sienten maltratados porque “cuando nos contestan parecieran que le están dando la comida a alguien a quien le tienen desagrado”.

Higiene

La profesora Marianela Araujo, coordinadora de tesis en la Escuela de Relaciones Industriales, considera que en términos generales la limpieza se ve bien en todos los cafetines, pero cree que “habría que prestar más atención a las moscas, ya que es la temporada alta de este insecto y por lo tanto se  debería estar más pendientes y atentos.”

Muchos de los estudiantes se sientes afectados a la hora de comer en los cafetines por la molestia que ocasionan las moscas. Francisco Gutiérrez, estudiante de Comunicación Social,  manifiesta que “se hace casi imposible poder ingerir los alimentos con tranquilidad porque las moscas están por doquier”.

También hay cierta incomodidad por los recipientes de basura que se encuentra cerca de algunos cafetines puesto que generan mal olor. Entre los altos precios de los productos, el mal servicio en los locales y el desentendimiento de mantener pulcro los establecimientos, la comunidad no se resueltas sus molestias y existe un gran desagrado ante la situación.

En el siguiente video, cortesía del Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad, conseguirás más información sobre la crisis y el papel que juega el Estado dentro de ella:

Comer: una costosa odisea

Medios impulsan el triunfo de Trump

 

Alejandra Martínez

Lorein González

La Sala de Usos Múltiples(SUM) de la Universidad Católica Andrés Bello de Ciudad Guayana (Ucab Guayana), fue el escenario donde se dieron cita los profesores y periodistas Robinson Lizano, Leonardo Suarez y José Acevedo, para servir como analistas en el foro “Influencia de los medios en las elecciones estadounidenses”, organizado por el Movimiento Estudiantil Guayana Ucabista.

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Llegamos al SUM el lunes 21 denoviembre a las 9:00 A.M., fecha y hora pautada para el evento y en el lugar solo se encontraban pocos estudiantes, algunos organizadores y el profesor Robinson a la espera de la llegada del restode losponentes.

Mientras corrían las agujas del reloj, los interesados por el tema empezaron a ocupar las sillas vacías que había en el lugar. Sin embargo, fue una hora después de la que se había convocado cuando se le dio inicio al foro.

Las palabras de apertura estuvieron a cargo de la Consejera de Extensión, Camila González, quien aprovechó la oportunidad para felicitar a los alumnos por la celebración del Día del Estudiante Universitario y ofrecer disculpas por el retraso, explicando que se debía a problemas técnicos.

Palabras de los expertos

El primer análisis fue realizado por Robinson Lizano, Director del Diario Primicia, quien comenzó cuestionando la organización de dos análisis sobre el mismo tema. “No estoy de acuerdo con que se vayan a realizar imagen1dos foros, se podía haber hecho uno más completo”, dijo.

Lizano entró en materia presentando una muestra de la variedad de imágenes que los medios de comunicación difundieron, tratando de hacerle mala publicidad al candidato presidencial Donald Trump; sin darse cuenta de que al inundar todos los medios con esas imágenes, lo que le lograron fue darle más importancia y publicidad. El profesor Robinson utilizó un lenguaje bastante sencillo y note que los asistentes entendieron con claridad su mensaje, sobre todo cuando con sus expresiones afirmaban en señal de acuerdo con lo que él explicaba.

Por su parte, el profesor Leonardo Suarez, dirigió su análisis hacia la percepción que tuvieron los norteamericanos de los dos candidatos, por la información que ellos mismos divulgaban en los medios de comunicación.

Argumentó que “la sociedad estadounidense no perdona el engaño y la candidatura de Hillary Clinton estuvo cubierta por el velo de la mentira”. Explicando que los errores y hechos comprobados cometidos por su esposo, le pasaron factura al momento de recibir los votos; alegando que “el gringo” promedio es por naturaleza muy conservador. Y aun cuando Trump es una persona bastante controversial y polémica, siempre asume sus actos en público y defiende su posición.

 José Acevedo, profesor y audiovisualista, resaltó como hecho curioso que Clinton gastó 235 millones de dólares para la difusión en los medios y la publicidad de su candidatura, mientras que Trump nada más desembolsó 68 millones de dólares; dejando interrogantes al público: “¿Y quién tuvo más publicidad?, ¿Quién tuvo más presencia en los medios?”… a lo que los asistentes respondimos al unísono: Trump.

Al final de las ponencias, como de costumbre, se abrió la ronda de preguntas y respuestas donde se terminó con un polémico debate entre los tres expertos por la ética de los medios, ya que algunos alegaban que los medios de comunicación tienen naturaleza comercial (por ser una empresa) y otros concuerdan en que a pesar de ser una empresa, su finalidad principal es el bienestar social.

Medios impulsan el triunfo de Trump

Viacrucis por una inscripción

Rosanny Mattey, Adriana Rivero

Mi historia comenzó cuando cursaba el 8vo semestre de Comunicación Social mención periodismo, siempre había sentido pasión por conocer más de los hechos a mi alrededor era algo así como el amor de un fotógrafo por img_5201capturar los momentos que le ofrece la naturaleza, el mío era retratar la realidad.

Al finalizar el semestre 2015- 2016, había pasado solo cinco materias de siete que veía, las dos restantes me habían quedado lo que significaba que tenía que repetir el semestre solo con Periodismo III e Investigación Periodística.

En el momento de concretar mi inscripción hubo una falla no pude inscribirme y debía enviar una carta a la Universidad Católica Andrés Bello – Caracas (UCAB) para que aceptaran el pago del semestre y poder concretar mi ingreso, la carta nunca fue respondida así que me vi rezagada y obligada esperar nueve meses para volver a convertirme en una estudiante de la Ucab Guayana.

De nuevo a estudiar

Luego de la espera llegó el momento de reincorporarme, el 24 septiembre me dirigí a la universidad a realizar mi inscripción presencial, tenía todos los documentos, guardados en una pequeña carpeta manila, me acerqué a que revisaran que todo estuviera en orden y cuando pensaba que era cuestión de minutos, escuché las siguientes palabras: “Tú inscripción tiene un detalle, dirígete con la Sra. Carmen Bueno por Secretaria General”, ahí empezó mi suplicio.

Resulta que mi caso era un más complicado ya que la Ucab había hecho un cambió general en su pensum ahora se trabajaba con concentraciones y yo por estar en mención quede en el pensum viejo, ese octavo semestre que curse no existía.

Mi caso pasó a Caracas y debía esperar una pronta respuesta, esa espera se extendió durante octubre y parte de noviembre, las clases iniciaron y ya habían evaluaciones realizadas, la opción que me dio la escuela fue entrara clases sin estar inscrita, presentar las evaluaciones y esperar.

Me encontré con montones de atrasos, profesores compresivos y  profesores en desacuerdo que se negaron a recibirme, a pesar de todas esas adversidades decidí ir contra viento y marea para poder finalizar el semestre con éxito.

Actualmente estoy inscrita y a solo dos meses de finalizar el semestre, con tropiezos y avances pero con esperanza de un buen final.https://soundcloud.com/practicasdeperiodismo/recording20161130-012

Viacrucis por una inscripción

Andrés Camacaro: Maestro en medio de profesores

Por Alejandra Martínez y Lorein González           

Andrés Camacaro se ha convertido en el alma de los trabajos audiovisuales de la escuela de Comunicación Social de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), tiene 10 años trabajando en esta Casa de Estudios como operador de audio.

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Camacaro en el estudio de radio, por Lorein G.   

Un técnico en sonido es un profesional de nivel superior capacitado para configurar y operar sistemas y equipos en el marco de los procesos productivos audiovisuales, pero Camacaro no limita sus funciones sólo a operar los equipos, este personaje es reconocido como un apoyo indispensable para los estudiantes cuando cursan materias como radio, televisión y fotografía. Aunque no es profesor, enseña a muchos estudiantes lo que él ha aprendido empíricamente, manejo de cámaras, iluminación, edición y grabación, entre otras técnicas para la realización de proyectos audiovisuales que sólo ha obtenido a través de la experiencia.

Camacaro: “Quería ser locutor, como Waldemaro Martínez, por mi tipo de voz”. Se inició en el mundo del sonido por su sueño de estar en una cabina detrás del micrófono. Fue así como en el año 1987 llega a Caracas para entrar en el Centro Profesional de la Voz (Ceprovoz).

Sin embargo, por cosas del destino, el día de presentar la prueba para la entrada en la Escuela de Locución, era el mismo día que hacían el examen para ingresar en el Taller Sonoro de Caracas. “Me decidí por el taller de sonido, el cual estudié a nivel técnico”.

A nivel profesional comenzó a desarrollar su carrera en la estación radial La Mega Caracas. Dos años después en 1992, se traslada a Puerto Ordaz a seguir trabajando en el mismo circuito de radio. Y a través de sus diferentes trabajos en TV Guayana, Orinoco Televisión y el circuito CNS (Candela, Pentagrama y Radio Sur) ha obtenido 22 años de experiencia en el ámbito de la Comunicación Social.

Convertido en Ucabista

Andrés, con tan solo 43 años, se ha convertido en un profesional de referencia en el mundo audiovisual, lo que le abrió puertas en el ámbito laboral. Esto comprueba que su llegada a la UCAB Guayana no fue una situación fortuita, sino el resultado de su esfuerzo, su dedicación y su excelente trabajo.

“Cuando llegué a la entrevista en la universidad, me sorprende que tuvieran un currículo mío, porque jamás había mandado uno”.

Decidió aceptar el trabajo por la estabilidad y el horario ofrecido; al principio eran solo 10 horas semanales, pero su buen desempeño lo llevó a conseguir su actual empleo a tiempo completo.

La Ucab Guayana, le ha dejado a Camacaro muchas experiencias enriquecedoras como trabajar con profesionales de la comunicación, poner en práctica todo lo aprendido en el mundo audiovisual y ser un maestro en medio de profesores. “Me motiva el trabajo en la Escuela, principalmente porque complemento con las prácticas, las teorías impartidas en clases”.

Camacaro comenta jocosamente que un par de horas en el estudio de radio, televisión o fotografía, aportan más conocimientos a los estudiantes que seis meses de clases.

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Andrés operando controles de audio, por Alejandra M.

 Pasión y trabajo

Aparte de su trabajo en la universidad, se dedica a la fotografía y tiene su propio estudio. Además se apasiona por la fotografía deportiva y eventualmente cubre actividades de deportes extremos como running, ciclismo de montaña, rustitriales y piques fangueros.

“Son mi motivación, mi entusiasmo y el motor de mi vida”, es lo que afirma de su esposa Aurimar y sus hijos Andrés y Oriana, su pasión más importante.

Andrés Camacaro es tan popular entre los estudiantes de Comunicación Social, que cada trabajo o proyecto audiovisual tiene su toque personal, es por eso que Andrés expresa su satisfacción cuando se gradúan porque se siente parte de ese logro.

Andrés Camacaro: Maestro en medio de profesores

Nueva matrícula para la Ucab

Irina Sposito y Sharon Weygers

Universidad Católica Andrés Bello (Ucab) extensión Guayana anunció el aumento de su matrícula a Bs. 75.616,00. El monto corresponde al semestre marzo-julio de 2016. El cambio se informó en una reunión realizada el 14 de diciembre de 2015 en el auditorio de la mencionada casa de estudios. La reunión contó con personal directivo, administrativo, profesorado y escasa presencia estudiantil. El llamado de asistencia a los estudiantes fue imperceptible.

En la reunión, la institución comunicó la decisión de efectuar un incremento del 50% sobre el precio de la matrícula anual. Lo cual se traduce a un monto aproximado de siete meses de salario mínimo para las carreras semestrales.

Campus Ucab Guayana
Campus de la Universidad Católica Andrés Bello extensión Guayana

Las autoridades de la Ucab abogaron que la “situación de emergencia financiera” exige estas medidas. Se mencionó que las escuelas de Filosofía y Educación se mantendrán con un descuento del 25%.

 

Revisando los números

El monto inicial acordado para dicho semestre fue establecido por primera vez el día 6 de julio de 2015. El monto en cuestión se trataba de 39.830,00 bolívares para aquellos estudiantes que hicieran el pago completo, y un total de 41.791,00 bolívares para quienes optaran por cancelar en cuatro cuotas mensuales a lo largo del periodo académico. Dicho documento fue publicado en julio de 2015 y todavía se puede visualizar en la página web de la UCAB extensión Guayana.

El ajuste representa una diferencia del 90% en comparación con el precio previamente establecido. Las  nuevas cuotas quedarán en un promedio de 12.760,00 Bs., incluyendo el monto de la inscripción o reinscripción (según sea el caso). Esto deja una marcada diferencia ante los 7.493,00 Bs. fijados el julio pasado para dicho semestre. Y un 100% más en contraste al semestre pasado, que costó 33.191,00 bolívares.

La universidad recalcó que se mantendrían los procedimientos habituales de cobranza. Los cuales son realizados exclusivamente durante el proceso de inscripción o reinscripción del semestre. Se realizará de esta forma a pesar de afirmar que  la crisis financiera exigiría que la recaudación del aumento se hiciera a la brevedad posible. Una noticia la cual los estudiantes no estaban contando con antelación dentro de su presupuesto.

No todos los estudiantes tienen la posibilidad de acceder a los diferentes planes de ayuda económica. Hoy, la universidad cuenta con una cantidad considerable (pero limitada) de estudiantes becados en la modalidad de beca-trabajo. De esta forma se les exonera toda, la mitad, o una cuarta parte de la cantidad total de la matrícula. Todo esto dependiendo de la cantidad de horas de trabajo que le sean asignadas por la institución a cada estudiante, basándose en estudios socioeconómicos realizados durante la solicitud. Muchos estudiantes, si no contaran con esto, no podrían continuar sus estudios.

No se ha comunicado a la población estudiantil de forma masiva el aumento de la matrícula. Aunque durante la nombrada reunión se anunció que la medida ya había sido aprobada por la sede principal de la UCAB, ubicada en Caracas. La noticia fue antecedida por varios ciclos de extensión y promoción de recepción de solicitudes para ayudas económicas. Después del comunicado, ningún otro ha sido realizado.

La noticia ha causado gran revuelo entre los estudiantes. Ya que aunque algunos declaran por la existente realidad hiperinflacionaria en la que se encuentra Venezuela, otros alegan el constante decaimiento de los servicios ofrecidos por la institución. También se encuentra sobre el tapete la posibilidad de deserción estudiantil debido a la imposibilidad económica que puedan poseer algunas familias.

La comunidad opina

Dentro de estimaciones privadas realizadas referente al tema, una mayoría simple de los encuestados alegó estar de acuerdo con el aumento de la matrícula a implementarse en la Ucab Guayana. Dicen entender la compleja situación económica que atraviesa el país y mostraron interés en los procesos prestados por la universidad para el acceso a las “ayudas económicas” como la vía escogida para el pago del servicio.

Ismet Rodulfo, especialista de proyectos comunitarios en el Departamento de Extensión Social Universitaria (Desu) y profesor de la casa de estudio expresó su postura a favor del aumento de la matrícula. “Para como están las cosas en el país, la universidad sigue estando barata. ¿Cuánto cuesta un caucho? Si hacemos la comparación, la matrícula está económica”. Además subraya la necesidad del Departamento de Finanzas de capitalizar los fondos universitarios ya que se están reduciendo los presupuestos de las diferentes oficinas.

A pesar de la “aceptación” percibida por parte de los estudiantes de la Ucab Guayana en referencia al aumento de matrícula, es necesaria la ejecución de asambleas estudiantiles masivas, donde se exponga con claridad el uso de los recursos de la universidad y se explique con transparencia a dónde se dirige la cantidad invertida por cada estudiante. El manejo presupuestario siempre ha tenido una administración sumamente discreta por parte del personal administrativo, lo cual da paso a dudas y quejas del estudiantado.

Nueva matrícula para la Ucab

No hay puesto pa’ tanta gente

Reportaje Multimedia

Jessica Marcano

Rebeca Maricuto

Aparcar en el estacionamiento de la Universidad Católica Andrés Bello sin dar mucha vuelta se volvió cuestión de suerte… o mucha anticipación. Profesores, alumnos y personal administrativo admite que el estacionamiento de la universidad se está quedando corto. Desde la fundación dicha casa de estudio en Ciudad Guayana, la misma ha estado en constante expansión, tanto en espacio, como en número de escuelas y estudiantes. Según cifras auspiciadas por la Biblioteca Central de la Ucab Guayana, semestralmente ingresan, como mínimo, 500 estudiantes nuevos. Estos se suman a los más de 3000 ucabistas que hacen vida en la universidad, de acuerdo con OCACE.

Si bien unos desertan y no todos asisten a clases en carro propio, ante tal número, es evidente que los 500 -o menos- puestos en el estacionamiento no son suficiente para tanto alumno (sin contar a los profesores y el personal administrativo). La cifra exacta de lugares ‘legales’ para aparcar está en unos papales que el señor Julio Temprano, representante del departamento de Servicios Generales, debe tener tiempo para encontrar. Ante tanto por hacer y tan poco tiempo para buscar, informó a memoria que “debe haber entre 400 y 600”, pero cree estar “mintiendo”; aconsejó contarlos uno a uno para calcular el estimado. A dedo se puede contar el aproximado a 500 y otros puestos “ilegales” que se ingenian los estudiantes para estacionar, aún cuando no está permitido.

“Es que hay que estacionarse cerca”, advirtió Paola Quezada, a pesar de que no justifica que se infrinjan las normas del campus. Quezada es estudiante de Comunicación Social en las menciones Publicidad y Artes Audiovisuales; estudia de mañana y de tarde-noche. “Uno se empeña en no estacionarse lejos por los robos que han ocurrido. Yo prefiero dar mil vueltas buscando un puesto cerca de los módulos o vigilantes para evitar la inseguridad”, explicó. Por ende, la puntualidad es un valor obligado entre ucabistas con carro. Llegar cinco minutos tarde puede significar la diferencia entre un buen tino con el puesto para el automóvil y 10 minutos más de retraso ocasionados por la falta de estacionamiento ‘conveniente’.

“Cuando llego tarde voy directo al que está detrás del grasetín porque sé que si busco para los módulos me voy a retrasar otros minutos más”, aseguró Yuleimis Medina, estudiante de 4° semestre de Comunicación Social. El grasetín es el nombre común entre el estudiantado del cafetín ubicado frente al Módulo 1. El estacionamiento del que habla Medina es la pesadilla de muchos estudiantes que le huyen a la inseguridad, al sol o a unos metros de caminata; para los alumnos, esta parte queda tan “botada” (lejos) que recibe nombres coloquiales que hacen referencia a lugares muy lejanos. Aparcar “detrás del grasetín” es la última opción: significa sucumbir ante el retraso, la impaciencia y la desgracia de un estacionamiento pequeño. ¿Mucho drama? Quien haya sentido la adrenalina de encontrar puesto dos minutos antes de un examen parcial sabe que no se trata de exageración.

Ni los profesores –que, en teoría, tienen puestos especiales- se salvan de dicha desgracia. Leonard Domínguez imparte clases de Fotografía Artística como cátedra electiva para los últimos semestres en la Escuela de Comunicación Social. Su clase inicia todos los jueves a las 10:00 a.m., pero debe estar en la universidad media hora antes si quiere esperar puntualmente a sus alumnos en el salón, debido al tiempo que pierde buscando dónde estacionar. “Los días que tengo diligencias qué hacer me vengo desde las 9:15 a.m., para asegurarme de que a las 9:30 a.m. ya tenga el carro bien ubicado”, indicó. Domínguez también añadió que ese problema sucede, en parte, porque los alumnos no respetan el rayado especial para profesores. “En ocasiones he visto a estudiantes estacionados allí”, comentó.

En definitiva, es muy extraño y casi improbable que en horas pico de la Ucab, un puesto esté vacío por tener un “PROF.” pintado; esta hora pico empiezan a las 6:50 a.m. en la mañana y a las 2:00 p.m. en la tarde. A las 7:00 a.m. es cuando más se congestiona porque, además de los que buscan aparcar, también circulan dentro del campus quienes llegan tipo entrada por salida. A las 9:00 a.m. y hasta las 10:00 a.m., quienes estacionaron a las 7:00 a.m. suelen continuar en sus puestos, hasta que a las 11:00 a.m. empiezan a marcharse. A pesar de que la universidad no descansa hasta las 9:00 p.m., a eso de las 5:00 p.m. el estacionamiento de la Ucab Guayana pierde su calidad de desgracia.

Ante planes de expansión que se afianzan con la construcción del nuevo módulo (que solo vino con 37 puestos para aparcar, según el departamento de Proyectos Especiales) y los pocos indicios de nuevos estacionamientos, lo recomendable es pulir la puntualidad y la paciencia para ubicar un puesto sin explotar en el intento.

No hay puesto pa’ tanta gente

Ser ucabista

Luego de 19 años la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) ha logrado posicionarse como una de las mejores casas de estudio, tanto a nivel nacional como regional. Por sus salones han pasado grandes profesionales, que hoy se desempeñan en diversas áreas de trabajo, dejando muy en alto lo que significa ser ucabista.

Para muchos resulta interesante el amor y orgullo que sienten los ucabistas, estudiantes y egresados, por su universidad. Lo cierto, es que ese pundonor existe y se debe a la labor, que durante muchos años la institución ha llevado a cabo en diferentes ámbitos, en pro del bienestar colectivo y no solo de sus egresados. A los ucabistas la comunidad los quiere y esa es una realidad en cualquiera de sus sedes.UCAB GUAYANA LOGO MAYORADA

Una variada oferta académica, los mejores profesores de la ciudad, el más completo pensum de estudio, son algunas de las cualidades que la universidad brinda y de las que todos se enorgullecen.

Siempre ucabista

Después de culminado el ciclo de estudio, que en la mayoría de los casos es de cinco años, algunos creen poder separarse de la escuela que los formó. Otras veces anhelan poder salir de las instalaciones que día a día los vio crecer, por lo que resulta paradójico ver como algunos vuelven en una nueva faceta; esta vez como profesores.

Dentro de la UCAB Guayana, coexisten historias así, tal es el caso de la profesora de redacción para la carrera de Comunicación Social, Gabriela Herrera. Años después de haberse graduado con el mejor promedio de su grupo, volvió para compartir todas las herramientas que una vez a ella le brindaron.

Pero para ser un ucabista siempre, no hace falta convertirse en docente de la institución. Angi González, periodista  egresada de la escuela de comunicación, reconoce: “Es increíble cómo te duele tu universidad después que te gradúas, nunca pensé que a mí me pasaría”, afirma la joven.

Para crecer y llegar a donde está, la católica ha sido testigo de momentos muy duros en la historia venezolana: catástrofes naturales, declives económicos, paros nacionales, entre otros,  han reforzado las bases y lineamientos de un lugar que está hecho y pensado para el desarrollo humano. Es por eso que ofrece carreras tanto de pre grado,  como una serie de post-grados, necesarios para la especialización de cualquier profesional.

Es posible ser ucabista y forma parte de una familia que años tras año, continua en aumento.

Visión estudiantil

Dentro de la universidad se encuentra el movimiento estudiantil, el principal grupo y vocero de todos los malestares que cualquier alumno pueda tener. De igual manera este grupo es el primero en enaltecer los valores y el respeto hacia su alma mater. No existen distinciones de tipo económica, racial, cultural, religiosa o de discapacidad alguna que aumente o reduzca los derechos y deberes de un estudiante.ucab-guayanaEn un ambiente tranquilo, sereno y sin miradas que incomoden, es posible encontrar en los salones de clases, personas musulmanas, al igual que evangélicos y católicos ¿La diferencia? Ninguna, todos poseen el mismo carnet que los identifica como ucabistas.

La mayor cantidad de estudiantes están presentes en la escuela de Comunicación Social e Ingeniería Civil, para Vanessa Tovar, cursante de esta última carrera, hay dos tipos de ucabistas: “Para mi existen dos tipos de ucabistas, y es una realidad. El primero es el que simplemente dice que estudia en la católica, porque viene a clases y se va y el segundo es aquel que igual viene a clases, pero que busca o por lo menos trata la manera de ayudar y dejar en alto el nombre de su universidad. Hay gente a la que eso no le importa y gracias a ellos existen tantos mitos sobre nosotros”, concluyó.

La visión y opinión de cada uno es aceptada por todos. Para el profesor de Ética y egresado de UCAB Caracas, Diego Márquez, el ser ucabista va más allá de estudiar en un edificio con el emblema ignaciano: “El prestigio que tiene la universidad no es de gratis. Es un trabajo de muchos años, por eso cuando se sale con un título de esta universidad, estás asumiendo una responsabilidad, la gente espera mucho de los ucabistas” sentenció  el catedrático.

La universidad sigue manteniendo las puertas abiertas para todo aquel que deseé y asuma el compromiso de ser un ucabista.

 

Por Windy Chirino y Stefany Sucre

 

Ser ucabista