Un Día de Cine

Desde sus inicios, la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) ha sido ejemplo de responsabilidad social con los sectores más necesitados del país tanto a nivel local como regional. Mediante la Extensión Social Universitaria, se crea una alianza entre la universidad y la comunidad con la finalidad de promover la interacción de las universidades dentro de las comunidades identificando los problemas y demandas de estas, todo esto  mediante el impulso de voluntariados, entre los que se encuentra la organización estudiantil Un Día de Cine.

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Convocatoria de voluntarios. Foto tomada de la página de Facebook de Un Día de Cine

Un día de cine es un voluntariado que inició en el año 2012 como iniciativa de estudiantes de la UCAB Guayana hasta el año 2015, beneficiando en sus 4 ediciones a 1550 niños de 35 comunidades diferentes. Su objetivo principal es motivar a los niños de escasos recursos en la región, brindándoles la oportunidad de vivir un día diferente en su realidad mientras fomenta en ellos la autosuperación.

 

Para esto, los voluntarios organizaban una mañana llena de actividades recreativas, orientadas al área educativa, creativa, deportiva y artística todo esto realizado en las instalaciones del campus universitario. Al final la jornada concluía con la proyección película en una sala de cine.

Además de incentivar el voluntariado universitario, la actividad dio pie para que diferentes personalidades reconocidas de la zona dieran su aporte, entre ellos el Mago Junior, el Mago Neo, agrupaciones de la universidad como Paralelo 8 inclusive llegaron a participar algunos jugadores del equipo de fútbol regional Mineros de Guayana quienes firmaron las camisas de los pequeños y jugaron un rato con ellos.

Primeros pasos

Toda esta idea nace de Carlos Carli, ucabista graduado de la escuela de Administración y Contaduría, quien funda Un Día de Cine por “la necesidad de querer darle a los niños una oportunidad de soñar, de salir de la realidad agobiante por lo menos por un día”. Carli tuvo una infancia con muchas posibilidades, con acceso a diversión, comida en la nevera, una familia apoyándolo, ropa, calzado y juguetes nuevos cada navidad, una buena educación, se podría decir que tuvo una vida cómoda.

En sus comienzos el propósito era llevar a los niños más vulnerables de la región a disfrutar por primera vez del cine, sin embargo, los jóvenes ucabistas voluntarios decidieron cambiar el rumbo de una mejor manera. Los niños eran llevados a la sede de la UCAB, la cual se ambientaba como una gran fiesta infantil, llena de juegos y charlas recreativas antes de visitar las salas de cine. Luego del evento, se hacían donaciones a las comunidades involucradas en esta actividad.

En su primera edición asistieron 150 niños de cuatro comunidades y la colaboración de 30 voluntarios estudiantes de diferentes carreras de la universidad. Para la segunda edición, aumento a 550 niños y 380 voluntarios; la tercera edición, contó con 450 niños y 350 voluntarios, y para la ultima edición se vieron beneficiados 500 niños gracias a 450 voluntarios.

Voluntarios indirectos

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Payasos de Hospital y Staff de un Día de Cine. Foto tomada de la página de Facebook un Día de Cine.

Alejandro Salazar, estudiante de Ingeniería Industrial en la UCAB Guayana, tuvo la oportunidad de participar en la cuarta edición de Un Día de Cine indirectamente. Salazar pertenece a Doctor Yaso “Payasos de Hospital” quienes fueron invitados por el Staff y entre el grupo de payasos se encontraba él.

Para Salazar, fue una experiencia gratificante, “nosotros como payasos de hospital buscamos que los pequeños en situación hospitalaria tengan unos minutos diferentes de su rutina en el hospital. Estos chicos hicieron ese día prácticamente lo mismo con niños de comunidades desfavorecidas de la zona y les dieron algo único, les dieron una enorme fiesta, una película en las salas de Cines Unidos, les dieron un día para ser lo que realmente son, niños.

Un día de cine, se podría decir que es un incentivo escolar e interactivo en los estudiantes de colegios públicos. Los niños que participan en la actividad la ven como un reforzamiento positivo, un premio que se ganan por su esfuerzo, por ir todos los días al colegio y por buen comportamiento.

Por su parte, en los estudiantes que participaron en el voluntariado realza y promueve valores tales como humildad, comprensión, respeto, altruismo, sensibilidad y amor por el prójimo.

Querer es poder

Kelly Tovar, ex estudiante de la UCAB fue voluntaria en su tercera edición, para ella “fue una experiencia muy positiva para todos los niños, muchos salen de situaciones difíciles y son pocos los que trabajan, por así decirlo, en sus metas y sueños.” Kelly ese día realizó el recorrido por la universidad con ellos, “en sus caras se podía ver la esperanza de creer en lo posible”.

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Entradas que eran vendidas para pagar algunos gastos de la actividad. Foto tomada de página de de Facebook de Un Día de Cine.

Expresa que es un hecho lamentable que no continúe la actividad ya que siente que es necesaria para realzar los valores y el significado de ser ucabista. El estar en contacto con los niños, hacerlos sentir cómodos ya que “muchos están con recelo al comienzo”, animarlos para que sigan estudiando y puedan llegar a la universidad es algo que se necesita en la sociedad actual.

Las dificultades económicas por las que atraviesa el país nos afectan a todos, en especial a los más vulnerables, los niños. Actividades como Un Día de Cine cuentan con el respaldo de una gran cantidad de voluntarios, en su mayoría jóvenes universitarios con muchas ganas de continuar el proyecto.

Solo hace falta poner un granito de arena para que siga creciendo, tal vez no con la misma cantidad de niños involucrados, sin embargo, la participación en voluntariados por parte de los universitarios ayuda a reforzar aptitudes y sentir humanitario que en estos tiempos tan difíciles se sienten perdidos. Así que, ¿por qué no continuar con Un Día de Cine? Al final de cuentas lo que impulsa es querer darles a los pequeños de Ciudad Guayana un día que no han tenido jamás en su vida por las circunstancias en las que viven.

Video de Un Día de Cine, extraído de Youtube

Un Día de Cine

Un pato en la laguna

Estos animales, que muchas veces no son tomados en cuenta, acompañan diariamente la vida en la Universidad Católica Andrés Bello-Guayana y hacen que sea un lugar único dentro de toda la ciudad. Noel es uno de los pato imagenpersonajes que día y noche se encuentra caminando, durmiendo, nadando y hasta cantando en la laguna que muchos llaman “Los Patos”.

Para él, verse inmiscuido en la vida diaria de los estudiantes “es una simple y gratificante manera de vivir, a pesar de todas las cosas, no todos tienen la oportunidad de contar con el espacio que tenemos”.

“Dejar de ser un animal silvestre y convivir con jóvenes diariamente nos hace ser diferentes a los demás”, resaltó. Noel explica que es por ello que pueden mantener una conversación amena con los reporteros y con cualquier otra persona.

Siendo los primeros con quien Noel se entrevista, sentados en su lugar favorito, bajo una tenue luz que indica el final del día,  en compañía de sus familiares que se encuentran coqueteando y socializando con los estudiantes, inicia la marea de preguntas para adentrarse en la vida de este personaje.

Entrevista animal

“Mi nombre es Noel Mac Kuack, emigré de los Estados Unidos hace tres años”, comenta que allí vivía en un zoológico junto a su familia, sin embargo debido a la mala situación en la que se encontraban los animales y el maltrato que recibían, decidió “cambiar el estilo de vida”.

Uno de los mayores inconvenientes a los que se enfrentó fue el cambio de idioma, “me llevó dos años poder entender el castellano, lo aprendí escuchando las tertulias de los estudiantes”.

Al llegar eran diez patos y, debido a dos accidentes dentro del campus, su familia se redujo a ocho.

Existen muchos comentarios en la universidad acerca de que estos animales son un poco cochinos. Noel indicó: “Te voy a explicar algo, nosotros hacemos nuestras necesidades porque es algo natural no podemos detenerlo, pero ¿qué me dices de las colillas de cigarro que andan regadas por allí diariamente?”.

“Quiénes de verdad están conscientes de lo que hacen, ¿no lo pueden dejar de hacer solo por capricho?… Es un verdadero daño a nuestro ecosistema”, resaltó.

Una anécdota

Una historia de patos muy conocida es la del Patito Feo. Mac Kuack nos muestra una verdadera visión de lo que para ellos significa ese relato.

Argumenta que eso es una etapa de la vida referida a desconocer el rumbo que se debe tomar cuando se es pequeño. Pero, afirma: “Cuando ya maduramos los que nos importa es lo que somos, no es lo que digan de nosotros”.

“Los estudiantes son los que hacen que disfrutemos nuestro día a día, pero nosotros también necesitamos descansar, mi hora favorita es la del mediodía”, alegó. Es el momento en donde él disfruta de la calma, del sol, del reposo de sus alas, según cuenta es su “cercanía a la felicidad”.

Para alejarse un poco de la rutina, Noel goza de las interpretaciones musicales que realizan los muchachos con la guitarra, “hay chicos que tocan  muy bien y otros que sencillamente lo hacen fatal”.

Así como las personas tienen secretos, los patos también: “Las mujeres en esta universidad son bellas, si fuera humano las invitaría a nadar a mi piscina, pero no le digas nada a mi esposa…Cuak cuak cuak”.

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Hipervínculos: Católica Andrés Bello-Guayana, animal silvestre, zoológico, tertulias, colillas de cigarro, Patito Feo, ecosistema.

Etiquetas: Laguna, campus, patos, entrevista, estudiantes, Noel, universidad, Guayana.

 

Un pato en la laguna